La vuelta
a las raíces

Brasil de Nações nace del deseo de volver a experimentar las raíces culturales brasileñas. El objetivo es propiciar ocasiones para vivir el espíritu brasileño, visitar Brasil allá donde estemos, el Brasil que está en todas partes. Es una forma de extensión a través de lo que mejor puede aportar al mundo: su arte, gentes y emociones.

Brasil es
diversidad

El mundo está en Brasil y Brasil está en el mundo. Este inmenso país representa mejor que ningún otro la diversidad de la que está hecha la Humanidad. Brasil es literalmente un laboratorio de la experiencia humana en el planeta. La antropofagia* es su esencia, y es hacia donde caminamos todos. Caminamos hacia la fusión.

La antropofagia es un movimiento artístico que marca el inicio del modernismo brasileño. Se trata de una corriente ecléctica vanguardista que buscaba canibalizar las influencias del exterior manteniendo una identidad indigenista, generando un nuevo tipo de arte profundamente enraizado en la tradición brasileña. Surge así una revolución intelectual que impregna arte, literatura, música y, por extensión, toda la cultura brasileña, y que acabaría siendo precursora de otros movimientos artísticos y culturales tan relevantes como el tropicalismo.

La antropofagia tuvo sus orígenes en la década de 1920, en la obra Abaporu (“el que come hombre”) de la pintora Tarsila do Amaral, inspiradora del Manifiesto Antropófago publicado por su marido, el escritor Oswald de Andrade, en la transgresora Revista de Antropofagia.

Por eso Brasil gusta, por eso su música es tan universal, su arte tan emocional y sublime, su cine tan especial, pues todo ello nos comunica con nuestra esencia. Brasil está lleno de esencia, de vida en abundancia, de vigor.

 

Brasil de Nações son acciones.
Acciones de construcción de la identidad brasileña aprovechando dos momentos relevantes para esta representación: el Carnaval Cultural Brasileiro y el Día de Brasil.

La fusión
hacia el origen

Vivir la experiencia brasileña es aventurarnos en la diversidad, en la interculturalidad y, como consecuencia, en la fusión, en lo que nos hace iguales a partir de nuestras diferencias, en la generación de una unidad superior que parte de las individualidades. Es volver a casa, a la tierra, al seno materno, retrotraernos al origen.